Encuentro con la tradición a los pies de la Catedral
Con la tradicional pisa de la Uva, un acto que permanece inalterable en el calendario desde la primera edición de las Fiestas de Otoño, ahora renovadas con el nombre de Fiestas de la Vendimia, la ciudad volvió a encontrarse ayer con su historia, esa que habla de una ciudad ligada desde siempre al vino y a su tradición vitivinícola. Con la intención de huir de las altas temperaturas, el Ayuntamiento quiso que la pisa de la uva se celebrase este año por la tarde para favorecer una mayor presencia de público y de turistas, a los que era fácil localizar gracias a sus cámaras fotográficas. Si bien poco antes de las ocho de la tarde, hora del comienzo del acto, los alrededores del reducto no presentaban un buen aspecto en cuanto a número de espectadores, con el paso de los minutos se empezaron a llenar las sillas colocadas en el reducto así como los alrededores del Arroyo.La corporación municipal al completo, con la alcaldesa, Pilar Sánchez, al frente, así como también el Partido Popular estuvo presente en el acto, así como la presencia bodeguera, con González Byass, representado por José Argudo; Garvey, representado por Paloma Ruiz-Mateos y el Consejo Regulador, con Jorge Pascual su presidente.La alcaldesa se congratuló por el cambio de hora de la pisa, que consideró "muy acertado", después "del calor que pasamos el año pasado", y apostando por que el acto se mantenga en este horario "o incluso media hora más tarde", ya que "no hay que correr riesgos".Sánchez, que definió el acto como "emblemático, señero, pero también muy tradicional, entrañable, elegante y que no tenemos que perder", espera que "a partir de hoy (por ayer) las calles se llenen de gente" gracias a las fiestas.El acto comenzó puntual, con la torre anexa de la catedral engalanada y con una pantalla gigante, también novedad, para que el público asistente pudiera seguir mejor el acto. Cuatro Policías Locales, con el uniforme de gala, se encargaban de abrir paso a la comitiva de 30 vendimiadores, chicos y chicas, seleccionados por el Grupo Gálvez, que se encargaban de llevar los canastos de uva ante la imagen de San Ginés, que presidía el lagar y a los sones de la Banda Municipal de Música, dirigida por Francisco Orellana, y que interpretó los pasodobles 'Chiclanera' y 'Paco Ojeda'.A continuación, con los vendimiadores apostados sobre las escaleras del reducto, el dean del cabildo catedralicio, Antonio López Fernández -que también se estrenaba en este acto- se encargó, tras una corta oración, de bendecir la uva que inmediatamente iría a parar al lagar.Fue entonces cuando el cante y el toque de 'Los Jero' tomó el protagonismo junto a la cuadrilla de pisadores y de arrumbadores que se encargaron, unos, de pisar con garbo la uva y, los otros, de dar cabida en la bota al mosto que poco a poco fue naciendo.Fue entonces cuando comenzaron a repicar las campanas de la catedral a los sones de 'Las Corsarias', otro pasodoble interpretado magistralmente por la Banda Municipal, ese que dice "como el vino de Jerez y el vinillo de Rioja, son los colores que tiene la banderita española".Tras una nueva bendición del dean, esta vez al nuevo mosto, dio por concluido un acto que en sus 40 minutos de duración parece que encontró su justa medida, si bien la alcaldesa señalara que "quizás nos hemos quedado todos con ganas de un poco más".Tras este acto, se cerró el primer fin de semana de las Fiestas de la Vendimia. A partir de hoy, comienzan (y continúan) una serie de actos destinados a toda la familia y, especialmente, al público infantil.Así, las bodegas Fundador, Pedro Domecq, Garvey y Valdivia abren hoy sus puertas entre las 10 y las 12 horas, mientras que el mercado de la Vendimia continuará abierto hasta el miércoles de 11 a 14 horas y de 17.30 a 22 horas en la Alameda Vieja y la calle Armas.A todo esto, se le sumará mañana el estreno del documental sobre el jerez 'Las Catedrales del Vino', a las 19.30 horas en la Sala Compañía; las catas magistrales en el Alcázar a cargo de las bodegas Urium a las 20.30 horas y el musical infantil 'Patito Feo', en el Patio de San Fernando del Alcázar de Jerez.
Fuente: Diaro de Jerez

Comparte este contenido en:

